dissabte, de novembre 18, 2006

LA OCTAVA MARAVILLA

No busquen originalidad en el post de hoy. Me voy a cagar en la industria musical de este país: discográficas, distribuidoras y tiendas de música (la parte artística para otro día). En España no hacemos más que oír a todos los superventas y consagrados hacer machaconas campañas contra la piratería. En toda entrevista (con Buenafuente, Eva Hache, Arús...) a cualquier cantante en promoción (léase Alejandro Sanz o Malú, por ejemplo), siempre sale la santa mención acerca de cómo la piratería destruye al "artista" en plan apocalipsis de la música. ¿¿Pero se puede ser más cínico?? Y me explico: vivimos uno de los momentos con más diversidad de canales para llegar a la música (myspaces, emule, youtube, itunes) y por consiguiente ofertas más variadas (hay para todos los gustos; ya nadie decide qué debe gustarnos y qué no, o al menos eso sucede en menor grado). Por otro lado, ya nadie tiene el culo salvado, el concepto de "consagrado" ha ido perdiendo sentido (grandes y pequeños tienen que espavilarse para vender y eso, al fin y al cabo, estimula la creatividad). En tercer lugar, me siento indignado ante todo ese dicursillo apocalíptico que tan sólo pretende mantener a cuatro vacas sagradas que dan dinero a las discográficas, pues luego resulta que para encontrar singles, discos exitosos fuera de España o cualquier rareza tengo que acabar recurriendo (encantado) a Amazon, ya que aquí nadie se preocupa de tener variedad en las tiendas, ni de novedades ni de fondo. El mercado de singles (un formato ideal para fans o curiosos) en España es patético: los artistas españoles ya nunca publican singles en formato cd (salvo contadas y honrosas excepciones), y los singles internacionales llegan de uvas a peras y con cuentagotas. Me parece vergonzoso que FNAC no se preocupe por tener el single de "Jump" de Madonna, que se publicó a nivel mundial el día 6N, o el disco en solitario de Jarvis Cocker, "Jarvis", que salió esta pasada semana y del que no hago más que oir críticas magníficas. No es la primera vez que escribo en este blog acerca de esto, ya en su día expresé mi indignación por el vacío que se hacía en este país a, entre otras, Dannii Minogue o las Bananarama, números 1 indiscutibles en Gran Bretaña. Así que tampoco viene de nuevo, pero es que estoy del "pop" patrio y de Laura Pausini hasta el coño, y me cabrea ir a la FNAC y que me miren como a un friki cuando les pido el Jump. Que lo hicieran cuando mi amiga Mar les pedía por mí singles de Spice Girls aún, pero es que ha habido una evolución constatable. A pesar de ser un orgulloso ex-empleado y tener puntos a favor, últimamente me siento algo decepcionado con la FNAC, sobretodo con su cada vez más pobre sección musical. ¿Precio mínimo garantizado? Hagan una visita al Media Markt, mi más reciente y emocionante descubrimiento, y podrán observar como todas las novedades son considerablemente más baratas, además de tener una selección de ofertas a 5,95€ que es un peligro para cualquier deprimida con tendencia a la terapia consumista (léase Spooky o Jarvis). No tienen mucho fondo, pero al menos su apuesta es efectiva. En cuanto a la FNAC, no sé si son impresiones mías u obvia falta de objetividad, pero últimamente percibo como una cierta decadencia en los almacenes franceses, y no sólo en la dimensión macro (la noticia de que están en venta, como quien vende un lenguado), sino que va más allá y llega ya a la estantería, que están algo dejadas de la mano de Dios. El otro día Spooky y yo nos planteábamos el reto de intentar conseguir en una tienda española el "Rythm Nation". Misión imposible, ni lo intenten. Triste, pero cierto. Suerte que para apuros así existe Amazon. Eso sí que ha sido el mayor logro del 2006 (siempre que Correos contribuya desinteresadamente a ello). ¿Que estás tristón? Entras en Amazon y le das una alegría al cuerpo; ¿que te falta algun disco para completar tu discografía de Depeche Mode? Ahí está Amazon que te lo envía en una semana por 4 o 5 euros; ¿que quieres todas las caras b de Kylie? Pues por menos de 10 euros encargas todos los singles Kylie a un puñadico de céntimos cada uno; ¿que has tenido un mal día? Cuando llegas a casa y te espera un paquetito acolchado precioso, sale el sol; ¿que estás aburrido en el trabajo pero tienes un ordenador connectado a internet? Pues siempre te puedes comprar la discografía entera de Garbage por menos de 10 euros. Y no pararía con la lista. Amazon es una tienda online que tiene sede y almacém propio en varios países desarrollados (USA, UK, Francia, Alemania), pero a la vez también es una especie de plataforma que actúa de intermediaria entre multitud de tiendas asociadas o vendedores particulares y el comprador. En esta segunda faceta es donde se encuentran las oportunidades más suculentas, y a veces llegas a pagar tan sólo los gastos de envío (1,79 libras en el amazon inglés), pues el disco quizás te cuesta 1 penique. Es una pena y una muestra más de lo poco espavilados que somos en este país que en España no exista una web tan fantástica como Amazon. Aunque algunas iniciativas, como la tienda online de Subterfuge (www.subterfugeshop.com), que ha puesto todo su catálogo a 3 y 2 euros, son un haz de luz entre tanta oscuridad. A ver cuando tienen a bien los señores directivos de Amazon de abrir una sucursal en nuestro país, el dominio sería evidente (www.amazon.es). Es el único paso que nos falta para dejar de ser considerados parte de África y llegar a la integración definitiva con nuestros modernizados vecinos europeos.

Etiquetes de comentaris:

1 Comments:

Anonymous Anònim said...

Totalmente de acuerdo. Hoy mismo, a la que se vaya el sol, y antes de ver a la panda de depresivos de OT, me doy un garbeo por el Amazon y empiezo la semana nuevecito (¿a quién no le ilusiona un buen paquete?). Por cierto: ya comentaremos, pero las ofertas en Cds de Mediamarkt terminan mañana. ¿Prepararán una nueva selección de discos a bajo precio para animarnos alguna fría tarde de Diciembre? Espero que sí.

dg. de nov. 19, 12:06:00 p. m. CET  

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