NOCHE DE REINAS
Este año los Reyes Magos vinieron disfrazados de travestis. Ocurrió en Madrid, la noche del 5 de enero, en el Palacio de los Deportes de la Comunidad (un recinto fantástico, por cierto). Mientras todos los españolitos disfrutaban de las cabalgatas de Reyes que estaban teniendo lugar en todas las ciudades y pueblos del país, Titania, yo y otras 7000 personas disfrutamos de una auténtica desfilada de reinas. Nuestro inicialmente reducido grupo de 2 se acabó ampliando considerablemente, gracias al (re)encuentro con un admirado escritor y su gente, pero eso ya es otra historia. Por ahora me ceñiré estrictamente a lo que fue el Ceed's Festival (ahora a la que tocan más de dos artistas en un escenario ya lo llaman festival, siguiendo un poco esa filosofía de "si me corro y no estoy solo en la habitación, yo digo que es sexo"...).Como tengo cierta aprensión a las fechas navideñas, intento escapar en las festividades más señaladas (bueno, todo lo que me permiten las obligaciones familiares). Así que, después de mis vacaciones en Londres con mi hermano, me vi obligado a buscar un plan que me salvara la noche de Reyes. Y la suerte me sonrió el día que vi anunciadas las actuaciones de Pastora, Nancys Rubias, Fangoria y Pet Shop Boys en un mismo recinto y a un precio inmejorable (16 euros). Así que me hice con las entradas para mí y para Titania (nuestra supuesta corresponsal en la capital), me compré los billetes para mi visita relámpago de menos de 24 horas y el día 5 a las 2 del mediodía ya pisaba Barajas. La verdad es que mi interés recaía principalmente en Fangoria y su nuevo show, que aquí en Barcelona nos quedamos sin ver por motivos aún no muy claros. A Pet Shop Boys ya los había visto en verano, Pastora nunca me han llamado mucho la atención (de hecho, pensaba que ya no existían) y las Nancys me divierten, pero no para ir a Madrid expresamente a verlas. Pero, bueno, el conjunto en sí era tremendamente atractivo.
Llegamos cuando finalizaba la actuación de Pastora, y aprovechamos el cambio para irnos colando hacia posiciones más centrales y cercanas de cara al concierto de las Nancys + Fangoria. Las Nancys debieron alucinar al ver a los miles de personas que les gritaban y aplaudían. Hay muchísimos detractores del proyecto Nancy, pero a mí como que me hacen gracia: me divierten, me gusta observar y comentar sus estilismos y sus canciones me parecen muy simpáticas (firma Canut). Me encanta que exista un grupo así en el monótono y monocromo panorama musical español, le da mucho color y brillo. Cantaron 5 canciones, de las cuales 2 de su nuevo disco previsto para finales de invierno, y la brevedad hizo que las disfrutáramos mucho más. Lo mejor sigue siendo Sálvame y su coreografía. Titania estuvo tremendamente sagaz al observar que le daba la sensación que estaban tocando en playback. Le tuve que aclarar cuatro cosillas acerca de las Nancys Rubias, entre ellas que la guitarras de Hello Kitty de la Nancy Travesti y la Verdadera Nancy Rubia obviamente no estaban enchufadas y que el riguroso playback para ellas es una filosofía de vida.
Finalizada la nancy introducción, salió Fangoria con su nuevo show presentando "El Extraño Viaje". Los directos del grupo han mejorado mucho desde la primera vez que les vi actuar en el FIB 2004. La evolución, no sólo en el sonido (que todo el mundo se apresura a destacar), sino sobretodo en el escenografía y en el concepto de espectáculo es más que notable. Ya en la gira del verano de 2005 por montones de fiestas mayores (yo asistí a la de Donosti y Viladecans) ofrecían un show muy entretenido y muy bailable: lo de enlazar canciones y actualizar versiones de la época Salto Mortal (Punto y Final me encantó) y Vulcano fue una idea genial. Además de la colaboración, ahora ya imprescindible, de Andy y Topacio (¡¡con lo que a mí me gustan las coreografías ensayadas!!). No me detendré mucho en lo que ya comentan todas las críticas, foros y blogs sobre el show: dos partes (blanco y negro), sonido más conseguido, 15 minutos de bakalao, Alaska más suelta que nunca, final enlazado de El cementerio de mis sueños y El rey del glam con todos en el escenario... Destacaré principalmente que bailé y sudé muchísimo, que la primera parte con las travestis en plan coristas de los años 50 me encantó y que la versión de Descongélate es preciosa. A pesar de la increíble acogida con todo el pabellón en pie bailando desatado, tuvieron que reducir su habitual show, así que ya me voy comprando las entradas para verlos en el Espacio Movistar el 8 de febrero y disfrutarlo enterito.
Poco después salieron sus majestades los Pet Shop Boys. Es curioso que hace un año sólo conociera los típicos himnos del grupo (New York City Boy, Suburbia...), y ahora mismo, gracias a la publicación del maravilloso Fundamental el pasado mayo, he profundizado más y mejor en la carrera de los británicos. Su música y sus vídeos me encantan, y ellos me caen fenomenal. Sin embargo, el pasado viernes volví a corroborar que hay algo que me falla en su directo: escenografía perfecta, bailarines a lo Madonna, repertorio muy bien escogido, sonido magistral, voz alucinante, todo cuidado hasta el último detalle... Pero sigue resultándome demasiado frío, sobretodo para ser música de baile para las masas, en realidad son como muy elitistas (los veo muy destinados a un público gay acmododado y de cierta edad). Yo fui más condescendiente, pero Titania los machacó bastante: en parte tiene razón, son tan británicos que tienen lo mejor y lo peor de los brits. Pero, en fin, nos entregamos todo lo que pudimos a sus himnos y buscamos el lado gracioso al espectáculo (es decir, los estilismos de la estridente negra). Y, naturalmente, acabamos disfrutando como críos, además el ambiente en el público era fantástico. Al acabar el concierto y el festival, estábamos tremendamente eufóricos, así que la noche se fue alargando por otros derroteros... Derroteros divertidísmos que casi me hicieron perder el vuelo de las 11 de la mañana del día siguiente y no llegar a la comida de Reyes. Pero no fue así, llegué a tiempo de celebrar el banquete con toda mi familia, que me miraban con una cara extraña al ver todo el eyeliner corrido y esparcido por mis incipientes ojeras. Tampoco les viene de nuevo. Etiquetes de comentaris: Conciertos/Eventos

Oí hablar por primera vez hablar de Bananarama hará unos seis meses, en Madrid, y escuché concientemente una canción suya hará unos cuatro como mucho. Y es curioso, porque cuando estos días decía a la gente que iba al concierto de Bananarama, todo el mundo (mayor de 25 años) sabía quiénes eran, y se quedaban de piedra al saber que aún estaban vivas. Pues así es, siguen en activo, y más activas que nunca. Como ya comenté en mi primer post en este blog, han sido banda sonora del verano 2006: su nuevo álbum, Drama, está llenito de joyas frescas superbailables. Para empezar, las condiciones del concierto ya eran ideales: entrada de 13 euros, con consumición incluida, a las 2.30 de la noche (!!), y acompañadas por la presentación de La Prohibida. Y ahí que fuimos, Sonia (la Bananarama despeinada), Xavi (la Bananarama rubia) y yo (la Bananarama morena), con un par de cervezas ya en el cuerpo a ver a esas dos divas (la tercera, la prófuga, ejerce de dj en locales alternativos) del pop británico. Y no nos defraudaron: el baile y la risas fueron ininterrumpidos a lo largo de la poco más de media horita (a nosotros se nos hizo muy corto, quizás fue más) que duró su fantástica actuación. Después de la entregada presentación de la Prohibida, que las estuvo vigilando atentamente desde el backsatge con esa sonrisa tan estirada que sólo a ella le queda tan natural, salieron dos bailarines muy sobreactuados e hiperactivos y ellas dos, Sara and Keren, dos mujeres fantásticas alrededor de los 40, vestidas con un pantalón y un top holgado, una de cada color (a la rubia le quedaba un poco de premamá), y con muchas ganas de marcha. Empezaron con "I heard a rumour", que iba acompañada de una coreografía muy básica a base de acercarse y alejarse rítmicamente las manos de la orejas (ahora ya sabemos de donde coge Alaska la inspiración para sus "coreos"), y nos hicieron saltar y bailar con un repertorio que combinó todos sus grandes éxitos, con nuevas bases más actuales y cañeras, con los dos singles del nuevo álbum, "Move in my direction" y "Look on the floor" (que cantaron como bis en plan colofón final). Los bailarines, también uno rubio y uno moreno, muy coherentes con la estética del grupo, se autoerotizaban a medida que bailaban frenéticamente, acabaron cogiéndose uno al otro por el paquete y besándose, mientras ellas estaban más por la labor de cantar y hacer coreografías más estándard, aunque no perdían ocasión para arrimarse a esos dos chulazos. Y, la verdad, qué diferencia con los Pet Shop Boys: en realidad, me di cuenta que muchas canciones son muy parecidas, en cuanto a sonido y melodías ("Cruel Summer" es tan PSB), pero ni comparación en ganarse al público; ellas eran pura simpatía y entrega. Sobretodo la morena: la rubia estaba más contenida, pero su amiga estaba desatada: no paraba de gesticular, de emocionarse con los bailes, de hacer caras superexpresivas y hasta lanzó patadas al aire (cosa que yo no veía desde la época Spice Girls); con sólo decir que acabó pateando el culo de un bailarín que se puso a 4 patas...La principal diferencia con los PSB son las letras: la canción más profunda que tienen es "Robert de Niro is waiting", pero nada mejor que auténtica frivolidad para bailar y reír como nunca: ¿no es una maravilla el teatral dramatismo de una letra como "guilty of love in the first degree" (culpable de amor en primer grado)? Cómo no conquistarnos con todos estos ingredientes... Y ya la guinda fue cuando ellas, con su marcado acento británico, nos cuentan que han estado una semana por Barcelona y han quedado encantadas, y que se pasaron por Sitges, donde hicieron nuevas "amigas"; y salen dos maricas que habían recogido en Sitges a las que les habían enseñado la coreografía correspondiente, y todos juntos (ellas dos, los dos bailarines profesionales y las dos ocasionales) acabaron bailando una especie de conga algo subida de tono en el escenario. Para qué contar más, sencillamente el concierto del año!

